Es importante no confundir los libros apócrifos del Antiguo Testamento con los del Nuevo Testamento. Estos últimos son escritos de los primeros siglos del cristianismo (como el Evangelio de Tomás , el Evangelio de Judas o el Protoevangelio de Santiago ) que ninguna corriente cristiana principal aceptó como inspirados.
Martín Lutero y los reformadores del siglo XVI argumentaron que estos libros no eran parte del canon hebreo aceptado por los judíos de Palestina en el siglo I. Basándose en el criterio de que solo los libros escritos originalmente en hebreo y aceptados por los judíos eran canónicos, los protestantes separaron estos textos, agrupándolos a menudo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento bajo el título de "Apócrifos", o excluyéndolos por completo. Argumentan que estos libros contienen enseñanzas contrarias al resto de la Escritura (como la oración por los muertos en 2 Macabeos). cuáles son los libros apócrifos
Es importante notar que lo que una denominación llama "apócrifo", otra puede considerarlo sagrado. 1. El conflicto de los "Deuterocanónicos" Es importante no confundir los libros apócrifos del